El 7 de octubre de 2007, Fiesta del Santo Rosario, nacía un proyecto...
Había un nombre:"Misión María", dos voluntarias, cinco mil folletos del rezo del rosario en papel Bond con la letra demasiado pequeña, unos pocos rosarios de cuerda medio chuecos y un sueño... El deseo profundo de transmitir el abrazo de María y de decirle al mundo que a pesar de todo y en medio de todo es verdad que el amor es más fuerte. La ilusión de tocar la bondad esencial presente en cada ser humano superando las barreras del escepticismo, la dureza y la masificación de la gente.
Lograr una multitud de misioneros 'a lo pequeño'; de mensajeros de esperanza que le pusieran un rostro y un nombre al sufrimiento y le entregaran de modo personal al que sufre un abrazo en nombre de Dios... Restaurar aunque sea en un pequeñísimo pedacito –el pedacito que a cada uno corrsponde- el corazón tan golpeado de nuestra querida Iglesia. Nuestra sabia e incomprendida Iglesia que sigue dando la vida cada día a través de
miles de héroes anónimos en el mundo.
En fin… Un sueño mucho más grande que los recursos y las capacidades, pero a final de cuentas un hermoso sueño por María; así que en su nombre y en su propia casa en la Basílica de Guadalupe de México, emprendimos la aventura en la Fiesta del Rosario. Hoy sigue el sueño igual de vivo y porque Dios es fiel a los amores sinceros sigue presente.
Misión María continúa creciendo: Ya somos más de dos y los rosarios ya no están tan chuecos: miles de rosarios después al fin nos salieron derechos... Por la gracia de Dios miles personas han recibido un abrazo personal y un mensaje de aliento. Han recibido a la Madre que sí puede consolarles el alma, enderezar sus vidas y arreglar todas sus penas. Por la gracia de Dios miles de Avemarías han sido rezadas y cientos de corazones se han conectado y se han reconocido mutuamente. Conoce nuestro proyecto y súmate a nosotros convirtiéndote en un mensajero del Amor.

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